El Abierto de los Estados Unidos ha celebrado su cierre, con la final masculina, sin ningún tipo de contratiempo más allá de la mala climatología.Todo lo contrario que en la pasada edición, donde el partido decisivo entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, estuvo eclipsado por la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Por él se retrasó la final media hora y por él se montaron unas colas kilométricas en los puntos de acceso al estadio por las medidas extraordinarias de seguridad. La conclusión es que más de 7.000 aficionados se sentaron en su localidad media hora después de iniciarse la acción.
Trump se perdió el viernes los actos conmemorativos del 11-S y el tenis porque este fin de semana sus planes estaban reservados al golf, que es el deporte que más le gusta y que más practica. De hecho se le ha podido ver siguiendo con atención las jornadas del Open de Irlanda.
Los asistentes a las finales, tanto femenina como masculina, se llevan como regalo a casa una gorra oficial del torneo que es repartida en los vomitorios de entrada por parte de voluntarios de la organización.
Zverev ha ganado su segundo título de Grand Slam jugando los siete partidos con el reloj de la firma firma neoyorquina Jacob & Co. valorado en más de 20.000 euros. El modelo en cuestión es el Epic X Black Titanium, fabricado en titanio con revestimiento DLC negro y correa de caucho.
No es el único tenista que juega con reloj. En el tenis español recurre a él Dani Mérida. El madrileño disputa sus partidos con un Gerald Charles. Su precio va desde los 17.000 euros a los 60.000.
No hay final de Grand Slam en la que no esté el actor Brad Pitt y su pareja, Inés de Ramón. Estuvieron en junio en Roland Garros y no han faltado a las finales femenina y masculina del Abierto de los Estados Unidos. El mismo fanatismo por el tenis tiene la editora de Vogue, Anna Wintour.
También ha repetido este fin de semana la cantante Pink. Otro rostro conocido fue el del compositor, Lin-Manuel Miranda y el de Pierce Brosnan. En Nueva York conviven estos días el tenis con la semana de la moda. Y todo el mundo que se precie se deja ver por la ciudad.
La cantidad de veces que hace botar la pelota Zverev en el momento del saque es para desesperarse. La jueza de silla le advirtió hasta que le señalizó un warning en el cuarto juego del cuarto set, con un marcador favorable de 2-1.
