Iga Swiatek quiere recuperar su identidad en Toronto. La tenista polaca consiguió derribar el muro de la ucraniana Elina Svitolina, quien le había ganado los dos últimos enfrentamientos, y jugará su primera final desde el torneo de Seúl 2025. Ante Rybakina, número dos mundial, buscará cortar una sequía de 11 meses sin levantar un título WTA.

El 14 de octubre de 2024 fue la última vez que Iga figuraba como número uno en el ranking WTA, poniendo fin a una racha de 125 semanas en la cima del tenis femenino. Casi dos años después, y con Aryna Sabalenka ocupando el trono, es la octava raqueta mundial tras un año de decepciones semanales constantes. Aterrizó en Toronto habiendo cedido en los últimos 13 torneos que había disputado, solo superando la barrera de cuartos de final en el Masters 1000 de Roma, donde perdió ante precisamente Svitolina en sus únicas semifinales de la temporada.

Una Swiatek que no dudó en abrirse tras su pase a la final: "Creo que ha sido la temporada más difícil de mi vida sobre la pista. Esta semana ha sido muy positiva para mí, y demuestra que siempre hay que seguir adelante pase lo que pase”, declaró la polaca.

Con esta victoria, Iga Swiatek ha logrado su final número 14 de un total de 47 participaciones en cuadros principales en eventos WTA 1000. Y ha conseguido derrotar a tres jugadoras top20 en un mismo torneo por primera vez desde Roland Garros 2024.

Una final total ante Rybakina

Pero si quiere tocar la gloria en Toronto, tendrá que superar uno de los mayores retos existentes en el circuito femenino, ganar a Elena Rybakina sobre pista dura. La kazaja se ha visto obligada a remontar en sus dos últimos encuentros ante Naomi Osaka y Coco Gauff para estar en la batalla por el título. El cara a cara entre ambas es de 6-6, con Rybakina como protagonista en los dos últimos enfrentamientos. Aunque, pase lo que pase en la final, Iga se marchará de Toronto con unas sensaciones totalmente diferentes a las del resto de la temporada.