Aryna Sabalenka tenía que hablar en la ceremonia de premiación porque estaba obligado a ello. Por eso cogió el micrófono, de otra manera no lo hubiera hecho. La tenista de Minsk terminó la final y se fue directamente a la silla de cambios para romper la raqueta.

"Espero que Elena lo celebre hoy y mañana para darme la oportunidad de ganar algo hasta final de año", bromeaba. "Me hubiera gustado jugar mejor", sentenció mirando a su banquillo.

Sabalenka estaba visiblemente emocionada y realizó el discurso más corto que se recuerda. Se había acostumbrado a ganar el US Open. Lo había hecho en 2024 y 2025 y se quedó con las ganas de hacerlo en una tercera ocasión, como Serena Williams, entre 2012 y 2014.

Sharapova, maestra de ceremonias

A la campeona Elena Rybakina le entregó el trofeo la rusa Maria Sharapova, afincada en Estados Unidos desde niña y que inscribió su nombre en el palmarés en 2006.