Alexander Zverev volvió a tirar de casta para sobrevivir en Shanghái. El futuro número 1 del mundo continúa su camino en el Masters 1000 chino tras superar al francés Quentin Halys por 6-4, 6-7 (8) y 6-3 para avanzar a los octavos de final. Aunque preocupa el estado del tobillo derecho de Sascha, ya que le dio serios problemas para cerrar el encuentro.

Zverev ha alcanzado las 60 victorias en la temporada. Nadie firma más que el alemán. Los que más se acercan, Jannik Sinner y Frances Tiafoe, ambos con 44. El estadounidense se encuentra disputando su partido de tercera ronda ante Alejandro Davidovich.

Era la cuarta vez que se veían las caras ambos tenistas en el presente curso. Las tres anteriores habían caído del lado del tenista de Hamburgo (Miami Open, Roland Garros y US Open), incluyendo la batalla a cinco sets en Nueva York de cuatro horas y 37 minutos.

El cuarto precedente ha vuelto a caer del lado de Zverev. En un partido donde ha cometido 49 errores no forzados, el francés ha firmado 63. Esto, sumado al gran saque que porta a sus hombros, llegando a firmar 29 saques directos, aliviaron la experiencia del teutón en el Centro de Tenis de Qizhong.

Preocupación por el tobillo derecho

A pesar de la victoria, Sascha y su palco se han encontrado con un viejo enemigo: el tobillo derecho, el mismo del que se lesionó ante Rafa Nadal en Roland Garros hace cuatro años. Por momentos, se vio cierta preocupación en la cara del alemán, que apenas podía moverse con normalidad al final del encuentro. No pidió la presencia del fisio por no quedarse frío y cederle todas sus esperanzas a su servicio. Algo que le suele salir bien.

El peligro de Bublik

El primer cabeza de serie tendrá que estar a su máximo nivel si quiere seguir su camino en Shanghái. En octavos se las verá con el siempre imprevisible Alexander Bublik, rival que domina el cara a cara ante Zverev por 3-1.