¿Dónde están los límites del derecho a la privacidad? Una familia neerlandesa decidió acudir esta semana a la casa de Rafa Nadal en Manacor y llamar. La sorpresa para ellos fue que el propio Rafa salió a abrirles... y accedió a hacerse una foto con ellos. Una imagen que ha subido a sus redes sociales el propio padre de la familia (Peter Stokje) y en la que se ve la cara de circunstancias de Nadal.
"¡GENIAL ESTO! Después de una visita a la Rafa Nadal Academy, se me ocurrió ir a buscar la preciosa casa de Rafael Nadal. Una vez encontrada pensé, voy a llamar al timbre. Y resulta que él mismo abrió la puerta", escribió Stokje, mientras acompañaba el mensaje con dos imágenes, una de una mujer y una niña pequeña junto a Nadal y otra de él mismo junto a Rafa.
Las críticas por no respetar la privacidad e intimidad de Nadal no se hicieron esperar. La publicación en X tiene más de 500 comentarios. El propio Peter Stokje publicó después otro mensaje llamando "envidiosos" a quienes le criticaban: "Hermoso, todos esos (envidiosos) comentarios. Me río a carcajadas aquí en la hermosa Mallorca".
También contestó directamente a uno de esos comentarios, que decía "personalmente creo que esto ya cruza la línea de lo decoroso. Llamar al domicilio privado de alguien así no se hace, a menos que hayas sido invitado". La contestación fue la siguiente: "Para tu información, él encontró esta acción espontánea justamente muy divertida. De lo contrario, habría dejado la puerta cerrada. ¡Que tengas un buen día!".
