Sabalenka paró su partido contra Rakhimova en el US Open por el fuerte olor a marihuana que sentía. "Alguien está fumando, ¿le importa?... porque es un olor muy fuerte", lamentó durante su encuentro. En rueda de prensa, añadió la siguiente reflexión: "Es un poco difícil soportar ese olor cuando intentas competir al máximo nivel". Este incidente ha protagonizado titulares en todo el mundo. Más allá de la educación en las pistas, estudios científicos aclaran si percibir el olor a marihuana, sustancia psicotrópica, puede afectar al rendimiento mental y deportivo.

El efecto de la marihuana 'pasiva' en entornos ventilados

Un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en mayo de 2015, publicado en la revista Drug and Alcohol Dependence, examinó dos escenarios. En el primero, se ubicó a los participantes en una habitación ventilada, que no sufrieron los efectos de la droga. Algunos de ellos fumaron la sustancia y otros no.

En este último grupo no se detectaron consecuencias negativas: "La exposición en condiciones ventiladas produjo niveles de cannabinoides en sangre mucho más bajos y no produjo efectos sedantes, deterioro del rendimiento ni resultados positivos en la prueba de orina".

En el caso de Sabalenka, parece claro aventurar que su rendimiento no se vería afectado por cuestiones médicas, más allá del malestar que le pudiera provocar el olor a marihuana, tal como ella misma denunció durante y después del partido en el US Open.

Exposición extrema a la marihuana en espacios cerrados

La situación cambia si una persona está sujeta a una exposición indirecta extrema. Es decir, si no la consume de forma directa, pero sí se encuentra en un espacio cerrado donde otros están fumando. En este caso, los efectos el rendimiento físico y mental, y obviamente el deportivo de alto nivel, se verían claramente mermados.

El estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins determinó que, en este escenario, el fumador pasivo sí se vería afectado: "La exposición al humo de cannabis de segunda mano en condiciones sin ventilación produjo niveles detectables de cannabinoides en sangre y orina, aumentos leves de la frecuencia cardíaca y efectos sedantes leves a moderados".

"Deterioro leve en capacidad psicomotora"

La falta de ventilación, en este caso, es clave. En el experimento se ubicó a varios participantes en una habitación sin ella y los resultados fueron contundentes. "En condiciones extremas de falta de ventilación, la exposición al humo de cannabis de segunda mano puede producir niveles detectables de THC en sangre y orina, efectos fisiológicos leves, y un deterioro leve en tareas que requieren capacidad psicomotora".