El equipo europeo de la Laver Cup tiene una mina de oro en la figura de Rafa Jódar. Lo que España ya había comprobado el pasado fin de semana en tierras chilenas, donde el joven madrileño tan sólo cedió dos juegos ante Cristian Garín en el segundo mejor debut de un miembro de la Armada, lo supo este viernes el resto del mundo. Jódar, en su estreno oficial en la competición organizada por Roger Federer, dio buena cuenta de Alexander Bublik, por 6-2 y 6-3.
Para Rafa todo lo justifica el objetivo final de la victoria. Su intensidad en los apoyos provocó que en el segundo juego del primer set se cargara literalmente los cordones de una de sus zapatillas.
Lo curioso fue cuando acudió a la silla de cambios para que el capitán Yannik Noah le ayudara. En los torneos del circuito esa función recae en su padre y entrenador.
Tanto le costó a Noah que Flavio Cobolli y Alexander Zverev, compañeros de equipo de Jódar, se ofrecieron y prepararon otras zapatillas en caso de que el español tuviera un nuevo percance.
El tenista de Leganés, el 14 de las listas ATP, es un competidor nato. Iba camino del rosco en la segunda manga, como ya hizo con Garín en la Davis. Bublik, el 21 del mundo, fue capaz de atajar a tiempo la sangría para maquillar el resultado.
Federer toma nota
El punto de Rafa seguro no será el último que consigue defendiendo los intereses de Europa. Roger Federer y Tony Godsick le tienen en su agenda para próximas ediciones.
