Novak Djokovic celebraba en la previa del US Open su presencia por vigésima vez en el último grande del curso. El número 20 persigue al serbio, que se despidió en la primera ronda de un major 20 años después tras caer en cinco sets ante Mariano Navone, por 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1. Esa instantánea no se daba desde el Open de Australia de 2006 cuando un joven ‘Nole’ hincó la rodilla frente al estadounidense Paul Goldstein.

Con 39 primaveras, el problema ya no es la edad sino que su cuerpo no tolera las condiciones extremas y, en especial, la humedad. Y en el verano de Estados Unidos no se baja del 70 por ciento, ya sea en Cincinnati o en Nueva York.

En el Masters 1000 de Ohio se despidió en el debut ante Thiago Tirante, con claros problemas para manejarse con los elementos. En la ciudad de los rascacielos fue otro argentino, Mariano Navone, el que le eliminó cuando nadie lo esperaba. Ya da igual que juegue de día o de noche. Con sol o bajo los focos. Él mismo ya había avisado que no es lo mismo entrenar que jugar.

Navone es el 49 del ranking y Tirante era el 50 cuando apeó a Djokovic. Ninguno de sus dos verdugos tiene jerarquía ni tenis para derrotar al mejor tenista de la historia en condiciones normales.

Pero Nole está pagando el precio de la alta competición y su carrera está ahora mismo en entredicho. Parece una utopía la opción de volver a ganar un Grand Slam y también el récord de títulos ganados por Jimmy Connors en la Era Open con 109. Él acumula 101.

Su motivación más realista es participar en los próximos Juegos de Los Ángeles 2028. “No lo disfruté. Creo que fue obvio que tuve una sensación horrible en la pista para mí. Es algo que he estado cargando en cada partido este año. Todo mi cuerpo empieza a colapsar, básicamente calambres y dolor” explicaba a la conclusión. Vómitos y la presencia del fisioterapeuta, para tratarle la espalda y el hombro fueron la antesala de una derrota entre lágrimas. Su despedida sonó a la última en la Arthur Ashe.

Sin fecha de retorno

Cuatro años después de la retirada de Roger Federer y dos desde que Rafael Nadal dijo basta, ahora sí Djokovic se debate con qué hacer.

De momento, no hay fecha de retorno. Y cuando vuelva ya no estará en el top10 mundial por lo que sus cuadros serán cada vez más complicados. Es undécimo y Rafa Jódar puede retrasarle aún más si alcanza los cuartos de final. La diferencia entre ambos es de 321 puntos.

Lejos del 'top10'

Para encontrar la última vez que no estaba entre los diez primeros del ranking hay que remontarse a la semana del 2 de julio de 2018. La pregunta está sobre la mesa y ya se habla en los corrillos del tenis sobre cuándo la leyenda serbia debería dejarlo. “Australia queda muy lejos. No sé qué me pasa ni hasta dónde puedo llegar si sigo de esta manera”, avisa.

En la presente temporada apenas ha podido disputar un total de 21 partidos, de los que ha decantado 14 a su favor. Además del Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open, sólo ha estado en Indian Wells, Roma y Cincinnati.

El final perfecto hubiese sido con el oro olímpico de París ante un rival de la talla de Carlos Alcaraz. El hambre de seguir ganando le empujó a mantenerse en activo: “Me planteé abandonar el partido con Navone, pero luego gané dos sets”. La magia de la chistera de Nole se agota.