Nicolás Álvarez Varona (18 de mayo de 2001, Burgos) es uno de los nombres propios del tenis español. Con tan solo 14 años obtuvo su primer punto ATP, el tenista español más joven de la historia en conseguirlo. Campeón de Europa por equipos y llegó a ser número 7 del mundo en el ranking júnior. Como mejor puesto ATP tiene marcado el 219, logrado en octubre de 2022. Inició una sólida carrera en el circuito challenger, pero meses después, las lesiones empezaron a llegar a su carrera. Entre ellas, una operación del tendón de Aquiles (2023) y una reciente doble cirugía de cadera.
Una semana después de esta operación, Nicolás Álvarez Varona habla con MARCA acerca de su situación actual y su confianza en recuperar su mejor nivel de cara a su vuelta a la competición, a priori en febrero o marzo. Poco antes de pasar por el quirófano estaba derrotando a tenistas como Struff, finalista del Mutua Madrid Open y habituado a los grandes circuitos. Y está seguro de que seguirá jugando a ese nivel.
Pregunta. ¿Cómo es tu situación actual tras la doble operación de cadera?
Respuesta. Me hice la cirugía de la cadera izquierda el 7 de julio y la segunda operación, la de la derecha, el 3 de agosto. Y ahora ya no tengo que pasar más por quirófano. Tengo la revisión en un par de semanas para ver que todo ha ido bien, pero yo por sensaciones puedo ver que sí. Y ahora mucha rehabilitación, mucho fisio y mucho entrenamiento; preparación física de todo lo que puedo para intentar volver a mi forma física lo antes posible.
P. ¿Cómo has llevado dos operaciones tan seguidas y en tan poco espacio de tiempo?
R. Es que antiguamente hacían las dos operaciones el mismo día, pero han ido viendo en resultados que se recuperaba mejor cuando la segunda cadera la operaban una vez que la primera ya podía apoyar bien; la recuperación era más corta que operar las dos a la vez, porque si operaban las dos a la vez en el principio estaba todo mucho más débil, incluso tenías que ir en silla de ruedas y era peor. Incluso dejando un mes entre medias vieron que la recuperación era más rápida que hacer las dos a la vez. Al principio yo también pensaba que me harían las dos a la vez el mismo día, pero no, así es más rápido.
P. Y una vez operado, ¿cómo está yendo la rehabilitación?
R. Pues ahora que me han operado la derecha, aunque la izquierda no la tengo como si no me hubiera operado, obviamente la tengo bastante mejor y puedo apoyarme más en esa para rehabilitar. Al final lo que puedo hacer ahora es estar lo más cerca físicamente de lo que estaba antes de la lesión, intentar mantenerme y trabajar un poco las cosas que mientras compites es más complicado, a nivel fuerza sobre todo, y en ese sentido la verdad estoy trabajando bien y esperando ya obviamente noticias del médico y de mis fisios para que me den luz verde poco a poco e ir desbloqueando nuevas cosas que puedo ir haciendo semana en semana y la verdad que muy contento con cómo está yendo todo.
Lo que puedo hacer ahora es estar lo más cerca posible físicamente de lo que estaba antes de la lesión
P. ¿Para cuándo está marcada tu vuelta a las pistas?
R. El doctor que me operó, Dr. Bruno Capurro, me dijo que, por experiencia, porque él ha operado a muchos tenistas y jugadores de pádel sobre todo de esta misma lesión, normalmente suelen tardar unos 7 meses, en el 70% de los casos, unos 7 meses después de la primera operación, y el resto, el 90-95%, suelen volver a los 9-10 meses. Entonces yo creo que, por lo bien que están yendo las cosas y sin apresurarnos, espero que entre febrero-marzo vuelva a competir.
Espero que entre febrero-marzo vuelva a competir
P. ¿Tienes algún torneo marcado para tu vuelta?
R. El calendario del año que viene todavía no ha salido y entonces no sé decirte. Pero normalmente la gira de Challengers de España -Murcia, Madrid, Alicante y Menorca, suelen ser cuatro seguidos- creo que es en marzo. No sé si el año que viene será también entonces y no estaría mal empezar ahí. Y si llego a febrero, en esa época se hacen los Challengers de Tenerife, que yo he jugado varios años ahí y se me dan bien. Pero lo dicho, sin saber el calendario del año que viene, no sabría decirte.
P. ¿Cuándo decidiste apostar por el tenis de manera profesional?
R. Yo creo que fue pronto, con doce, catorce años. Yo llegué a los mejores de Europa en mi categoría y acabé el año siendo número dos de Europa, gané varios torneos importantes, ganamos con España el campeonato de Europa por equipos, fuimos subcampeones del mundo también… Entonces, dentro de lo que cabe, al final yo tuve resultados desde pequeñito y veía que se me daba bien, así que más o menos en esa época. También con catorce, a final de año, hice mi primer punto ATP y más tarde me enteré que fui el más joven en la historia en conseguirlo, que tampoco lo sabía.
P. ¿Te motivó ser el tenista más joven en la historia en conseguir un punto ATP?
R. La verdad es que no me enteré, porque yo en esa época no sabía cómo funcionaba el circuito profesional. Yo realmente jugué el partido y no sabía que si ganaba me daban un punto ATP, ni tampoco lo que significaba un punto ATP. No me enteré hasta que llegué al hotel después del partido y me empezaron a llegar mensajes por redes sociales. Fue un poco extraño y por otra parte mejor, porque si lo hubiera sabido habría significado una presión extra. Lo viví muy sorprendido y de forma natural.
En los momentos que más apretado te ves a nivel mental o a nivel económico, es cuando realmente demuestras de lo que estás hecho.
P. ¿Qué se siente al haber ganado a jugadores del calibre de Jan-Lennard Struff o al haberte enfrentado a otros como Valentin Royer?
R. He jugado ya con bastantes, y al final creo que el nivel está muy parejo entre todos los que jugamos habitualmente Challengers y de vez en cuando previas de ATP. Cada semana puede ganar uno y ahí está a la vista que yo gané a Struff en Valencia y la semana siguiente ganó a Bublik en Roland Garros y un mes después hizo cuartos en Wimbledon. Lo que siento a la hora de jugar con ellos, quizás al principio un poquito más de respeto, porque sabes quiénes son, el ranking que tienen y que si están ahí es por algo. Pero luego, a medida que vas entrando al partido, te vas dando cuenta que el nivel está ahí, que depende tanto de él como de ti. Porque al final yo sé de mi nivel, sé el nivel que puedo llegar a jugar, pero una cosa es saberlo y otra cosa es demostrarlo. Al final te reconfirma lo que tú ya sabías, pero verlo con hechos y no solo con sensaciones, te ayuda moralmente.
Yo sé de mi nivel, sé el nivel que puedo llegar a jugar
P. ¿Cómo de parecidos son los niveles de los circuitos Challenger y ATP?
R. Es un nivel parejo. Muchas veces jugadores ATP bajan a jugar un Challenger por coger ritmo, porque vienen de una lesión pequeña o porque les invitan y la mayoría de las veces no ganan el torneo. Te hablo de jugadores como Dimitrov, que ha sido 3 del mundo, Carreño, Navone, Musetti… que están muy afianzados ahí arriba, pero que cuando han tenido que bajar a Challengers han tenido que sudar bien y alguno ha ganado alguna vez y otras veces no. Son torneos muy complicados porque todo el mundo va a cuchillo desde el principio y si coges algún torneo Challenger de hace un año, y ves los 32 jugadores del cuadro final, la gran mayoría, un año después, están mucho más arriba en el ranking.
P. ¿Cómo es de exigente el circuito, para jugadores que están más abajo, tanto a nivel mental como económico?
R. El nivel mental y económico creo que a veces van de la mano. Es verdad que cuando uno se afianza en el circuito ATP, el tema económico pasa a un segundo plano, porque ya te ganas la vida muy holgadamente. En el circuito Challenger está mejorando últimamente, se están aumentando los 'prize money', pero aun así sigue siendo algo justo, porque al final nosotros también cuando nos sobra algo intentamos reinvertirlo lo máximo posible en nuestra carrera. Pero sí que es verdad que si no lo sabes llevar bien, porque ya de por sí mentalmente es difícil a la hora de controlar las emociones, de gestionar momentos difíciles en los partidos, de gestionar muchas semanas fuera de casa, si a eso le sumas que algunos jugadores pueden sentir ese ahogo económico, es una piedra más que te pones en la mochila y la mochila al final acaba pesando más. Es difícil, pero también para jugar este deporte a un buen nivel tienes que ser lo suficientemente bueno tanto tenística como física como mentalmente y saber aguantar estas situaciones e incluso sacar tu mejor versión. En esos momentos que más apretado te ves a nivel mental o a nivel económico, es donde realmente demuestras de lo que estás hecho.
Para jugar este deporte a un buen nivel tienes que saber aguantar estas situaciones e incluso sacar tu mejor versión
P. ¿A ti te ayudan a nivel mental estas situaciones de presión?
R. Al principio de mis regresos tras las lesiones, que lamentablemente ya soy un poco experto en estas cosas, me suele costar un poquito a la hora de coger ritmo. Pero una vez que consigo coger un ritmo de torneos, de partidos y esas horas en pista, me considero un jugador bastante competitivo y bueno a nivel mental.
Me considero un jugador bastante competitivo y bueno a nivel mental
P. ¿Cuál es tu objetivo ahora mismo día a día?
R. Mejorar, ir poniéndome objetivos poco a poco, ir empezando a quitarme muletas, a poder hacer cosas primero del día a día, de la vida normal, antes que pensar en cualquier objetivo de pista, que para eso aún me queda un tiempo. Y centrarme en esta recuperación sin pensar mucho más allá, porque sería un poco irreal ponerme a pensar en objetivos tenísticos cuando ni siquiera estoy entrenando. Poco a poco, y que me marquen sobre todo mis fisios y mi médico los pasos a seguir, los pequeños objetivos que me puedo poner semana a semana e ir cumpliéndolos a tiempo.
P. ¿Tienes alguna inspiración en la que te bases para seguir con esa motivación?
R. Es verdad que puedes coger varias historias de jugadores. Yo creo que alguien que tengo más o menos cerca, con el que he coincidido bastante en los dos últimos años y que también tuvo que superar bastantes lesiones y volvió varias veces desde cero, a meterse arriba y lo hizo a partir de los 30, fue Pablo Andújar, que tuvo varias lesiones de codo, y su mejor versión la alcanzó después de estas lesiones. Es una persona que me gusta mucho, su filosofía y se admira mucho esa resiliencia que tuvo en volver después de tantas lesiones. Aparte, le conozco y la verdad que es una persona increíble.
Admiro mucho esa resiliencia que tuvo Pablo Andújar en volver después de tantas lesiones
P. ¿Tienes confianza en tu juego y en tus posibilidades de volver a tu gran nivel para cuando regreses al circuito?
R. Sí. Al final esta operación, este parón, también en parte lo hago pensando a futuro, porque sí que es verdad que era una lesión que me estaba molestando, pero sobre todo que iba a repercutir seriamente en mi tenis. Es apostar por mi futuro y poder alargar un poco mi carrera. Básicamente me lo tomo como que haber hecho esto me ha podido alargar mi carrera varios años más y entonces es una parada obligatoria. Igual que un coche de Fórmula 1: al final sabes que tienes que intentar ir con esos neumáticos o cambiarlos e ir más rápido. Y en cuanto vuelva y veamos que todo va bien, sin los dolores que estaba teniendo antes de parar y en cuanto coja el ritmo suficiente, yo sé que es cuestión de tiempo volver a mi nivel anterior.
Esta operación es apostar por mi futuro
P. ¿Tuvisteis alguna duda a la hora de decidir que la cirugía era el camino correcto?
R. No. El Dr. Bruno Capurro fue muy claro con nosotros y confiamos mucho en él, por su gran trayectoria, sobre todo en este tipo de operaciones a deportistas. Me dijo que no existía otra opción, no existía un tratamiento conservador que pudiera funcionar. Sí que es verdad que podía elegir entre operarme ahora o más tarde, pero no le veíamos el sentido porque ya me estaba doliendo. No podía competir con garantías y encima podía seguir haciendo más grave la lesión. No hubo ninguna duda por parte de ninguno. Él tenía una lista de espera muy grande, pero me hizo hueco muy pronto y las dos cirugías bastante rápido. Tuve suerte porque se me manifestó el dolor pronto. El doctor me dijo que hay jugadores que con mi mismo diagnóstico no presentan sintomatología. No saben que están mal y luego cuando se presentan los síntomas ya es demasiado tarde e incluso necesitan prótesis. Por eso tuve la suerte de que me vino el dolor antes, cuando todavía se podía salvar. Si me hubiera venido dentro de dos o tres años, probablemente el tratamiento y la solución hubieran sido más complicados.
Tuve la suerte de que me vino el dolor antes, cuando todavía se podía salvar
P. ¿Qué te genera esa ilusión y esas ganas de seguir creciendo de cara a tu vuelta?
R. Conseguir mis sueños que tengo desde pequeñito y también la adrenalina de la competición, sobre todo. Yo creo que no se compara con nada. A la hora de competir, los nervios de antes, viajar a los torneos, ponerte objetivos semana a semana, ganar un partido en el tercer set, remontarlo, salvar bolas de partido, ir semana a semana y saber que al final el tenis es un deporte muy agradecido. Desde mi punto de vista, no es como otros deportes. En atletismo, a lo mejor si corres 100 metros, corres 10 segundos. Y si la lías, no vuelves a correr incluso hasta cuatro años después. Aquí tenemos oportunidades cada semana. En ese sentido, creo que es un deporte muy agradecido. A mí lo que más me motiva es poder superarme semana a semana. Y al final de todo, cuando acabe mi carrera, haber conseguido todos mis sueños.
