Carlos Alcaraz debutará este martes en el torneo de Viena ante Karen Khachanov, en lo que será el regreso a la competición oficial 15 días después de caer en la tercera ronda del Masters 1000 de Shanghái con el belga Zizou Bergs. El campeón de siete grandes, que ha entrenado el fin de semana con Grigor Dimitrov y Andrey Rublev, tendrá delante un adversario que le sienta especialmente bien.
A pesar de que Khachanov llegó a ser el número ocho del mundo y tiene siete títulos en su palmarés, cuatro de ellos bajo techo y uno es el Masters 1000 de París, en 2018, Alcaraz le tiene ganado el cara a cara por seis victorias a cero. Ninguno de esos triunfos llegó en dura a cubierto, las condiciones con las que se medirán en Viena.
Karen es la mayor víctima del fenómeno de El Palmar en el circuito, igualando a Alex de Miñaur y Stefanos Tsitsipas, que también presentan un rosco en los precedentes con Carlitos. El pase del español a octavos del certamen convertiría a su rival en el que más veces ha perdido contra él.
El pupilo de Samuel López siempre escoge al ruso como uno de sus 'sparrings' las semanas previas de los Grand Slam porque siempre se trata de una buena piedra de toque.
La baja de Pepo Clavet
Pepo Clavet, que formaba parte del cuerpo técnico de Khachanov desde 2020, está ahora en el banquillo de Alejandro Davidovich. Es una sensible baja para el moscovita, que se ha quedado con Vedran Martic y Evgeny Donskoy.
El ruso termina sus partidos santiguándose, da igual que gane o pierda: "Le doy gracias a Dios pase lo que pase". Desde hace cuatro años acude al Monte Athos, una península de 33 mil hectáreas ubicada en el Mar Egeo.
Es un centro espiritual perteneciente a la Iglesia ortodoxa griega, el cual tiene más de mil años de antigüedad. Alberga 20 monasterios y más de 1.400 monjes. “Es la isla de los santos. Todas las diferentes religiones ortodoxas están representadas. Cada vez que voy allí encuentro paz y tranquilidad. Yo encuentro mi espiritualidad en la religión”, cuenta en MARCA.
