Rafa Jódar llegaba con toda la ilusión del mundo a su primer US Open entre los profesionales. Había ganado dos años antes entre los júniors. Es casi todo nuevo para él en sus primeros ocho meses en el circuito, pero su regularidad le permitía soñar con las ATP Finals de Turín y optar ya a ingresar en el 'top10' mundial. Nadie ha sumado más triunfos que él esta campaña, con un total de 49. Jódar tuvo ese mal día en la oficina en el peor momento, el que debutaba en el grande neoyorquino. Su verdugo fue Yunchaokete Bu, por 6-2, 6-1 y 6-1.
La organización programó el partido en la pista 17, más conocida por estar pegada al Corona Park y atraer el humo de la marihuana que tanto molesta a los tenistas.
La más de hora de parón por la lluvia, con 4-1 en el tercer set para Bu, tampoco ayudó a la reacción del decimosegundo cabeza de serie del cuadro.
Con un 52 por ciento de primeros saques y 37 errores no forzados se hacía difícil pensar en darle la vuelta ante un Yunchaokete iluminado. Hasta siete veces le robó el saque a su oponente.
Jódar pareció cansado desde el primer punto, empapado y afectado por el 70 por ciento de humedad de la ciudad de Nueva York. Su lenguaje corporal no era el mejor (se agachaba) y el 'lucky loser' chino se dio cuenta de ello muy rápido. Afincado en España y tutelado por Ricardo Ojeda, sabía lo que tenía que hacer en cada momento.
Rafa mandaba a encordar una raqueta tras otra buscando una solución. Bu, que ni se inmuta, se mostraba intocable al servicio contra un adversario que es el cuarto mejor restador del circuito.
El precedente de Indian Wells
El madrileño no se despedía en la primera ronda de un torneo desde el Masters 1000 de Indian Wells, a principios de marzo, cuando cedió con el chileno Alejandro Tabilo. Volverán a verse las caras el 19 y 20 de septiembre en la serie de Copa Davis en Santiago de Chile, con un billete en juego para la Final a 8 de Bolonia. Un aprendizaje más para Rafa, que volverá más fuerte y más hecho.
