El calendario tenístico se ha trasladado de Pekín y Tokio a Shangái, la ciudad más poblada del país con 26 millones de habitantes. Y uno de los grandes problemas son los desplazamientos, que se hacen eternos.

Un total de 38,9 kilómetros separan el centro de Shanghái del Qi Zhong Tennis Center donde se disputa la competición. Eso significa cada día dos horas y 78 kilómetros en el transporte oficial.

Alcaraz se ahorra este largo trayecto. El murciano vive en Shanghái el lujo asiático en primera persona. Y es que se aloja en el Amanyangyun, bajo las paredes de edificios que pertenecen a las dinastías Ming y Qing, las dos últimas en China y que datan de hace más de 150 años.

La distancia entre el resort y las pistas de tenis es de escasamente 1,3 kilómetros, que en coche son tres minutos. El hotel cuenta con 24 suites, 13 pabellones y 13 villas, construidas a partir de 26 antiguas casas que datan de las dinastías Ming y Qing.

El campeón de siete grandes repite por tercera vez estancia junto a su equipo en el Amán, que tiene su propio bosque con más de 10.000 árboles, donde se inmortalizó en 2023 con una línea de complementos de Luis Vuitton, la marca francesa de la que es imagen.

Carlitos se instala este miércoles en su nueva residencia sabedor ya que su debut en el cuadro individual del Masters 1000 será el sábado 10 de octubre. Su rival saldrá del partido entre Juan Manuel Cerúndolo y Nicolás Mejia.

Djokovic, embajador de la cadena hotelera

La cadena hotelera, una de las más prestigiosas del mundo, cuenta desde hace tres años con un embajador de lujo. Se trata del serbio Novak Djokovic, que representa el estilo de vida que transmiten los complejos repartidos en las ciudades más punteras del planeta.