El tenista malagueño desvela cómo afrontó el tiempo que debió de estar alejado de las pistas por los problemas físicos que arrancaron en Wimbledon

Alejandro Davidovich se convirtió en el segundo tenista español en activo con más presencias en una semifinal de Masters 1000. Su victoria ante el francés Arthur Gea, retirado por lesión cuando perdía 4-1, le mete entre los cuatro mejores de un torneo de este nivel por cuarta vez en su carrera, una más de las que suma Pablo Carreño. Por delante, está Alcaraz con 14 presencias.

En la rueda de prensa posterior a su partido ante Gea y antes de saber que su próximo rival será Alexander Zverev, Davidovich recordó los dos meses que pasó alejado del circuito por una lesión en la espalda y cómo le afectó mentalmente este parón que le impidió jugar la gira americana.

El dolor apareció en Wimbledon. "En el primer partido, tuve problemas en la espalda. Seguí jugando, pero no debería haberlo hecho. Estaba jugando muy bien, así que no podía retirarme. Después me hice una resonancia magnética y todas las pruebas, y tenía una protrusión, casi una hernia. Así que paré un poco. Después jugué en Umag y no le sentó bien a mi espalda. Tras eso decidimos parar para recuperar bien la espalda", explica Davidovich.

Fue muy duro porque quería jugar, pero mi espalda no estaba preparada cuando empezaba a jugar puntos

Alejandro Davidovich

"Pensé que jugaría Cincinnati y US Open, pero estuve tres semanas sin tenis, haciendo únicamente ejercicios de core y abdominales para la espalda. Cuando volví a jugar era muy difícil estar al 100%. No quería ir a Cincinnati al 50%. Quería volver con todo como hice en Chengdu", continuaba Davidovich.

El tenista malagueño reconoció lo mal que lo pasó ese tiempo: "Fue muy duro porque quería jugar, pero mi espalda no estaba preparada cuando empezaba a jugar puntos. Y sí, mentalmente fue muy duro ver cómo los demás llegaban a las últimas rondas mientras tú estabas en casa mirando. Pero al final forma parte del proceso. A muchos jugadores les pasan cosas parecidas".

Davidovich se sobrepuso y gestionó con calma este tiempo alejado de las pistas: "Al final, estar en casa con mi mujer tampoco estuvo tan mal, porque no pasamos mucho tiempo en casa. Pasar dos meses allí estuvo muy bien, con mi mujer, con el perro y con el equipo. Así que tampoco estuvo tan mal, aunque, por supuesto, yo quería jugar".

Si me quedan diez años más de carrera, pensé en qué quiero demostrarme a mí mismo y qué quiero mostrar a los demás

Alejandro Davidovich

Además de pasar tiempo con la familia, Davidovich también empleó ese tiempo para pensar en su tenis: "Estuve pensando en cómo mejorar dentro de la pista durante los partidos. Lo pensé mucho con mi mujer y con mi equipo. Si me quedan diez años más de carrera, pensé en qué quiero demostrarme a mí mismo y qué quiero mostrar a los demás. Así que sí, no fue una decisión fácil, pero ahora quiero expresarme, jugar de la manera que quiero y mostrarle al mundo quién soy".

Davidovich jugará ante Zverev por una plaza en la final de Shanghái. Si gana se meterá por su segunda vez en su carrera en el partido por el título en un Masters 1000 tras el que perdió ante Tsitsipas en Montecarlo en 2022. En semifinales venció a Dimitrov. Sus otras presencias en el encuentro previo a la final de un torneo de este nivel se saldaron con derrota: en Canadá en 2023, ante De Miñaur, y de nuevo en Montecarlo en 2025, ante Alcaraz.