Alejandro Davidovich quiere dejar huella en Shanghái. El español, que está viviendo su mejor momento tenístico de la temporada, tiró de valentía para derrotar al estadounidense Frances Tiafoe por 7-6 (4), 4-6 y 7-6 (6) y ya firma los octavos de final del Masters 1000 asiático.
Es la victoria número 29 del malagueño en el presente curso. Su año más ganador, ya que no solo firmó su primer título ATP en Mallorca, sino que también levantó el segundo hace tan solo dos semanas en las pistas de Chengdú.
Ambos tenistas protagonizaron una de las primeras mangas más igualadas del torneo. Seguros al saque, Davidovich con un 74% primeros dentro y Tiafoe rozando el 60%, no dieron lugar a ni una sola bola de rotura. Aunque con un momento insólito. El malagueño tuvo que pedir la presencia del médico en la pista por el escozor que le provocaba una quemadura en la espalda. La central del Centro de Tenis de Qizhong era la primera vez que veía un momento así.
En el tie-break, tras un gran inicio del americano llegándose a colocar con 3-0 a favor, el miedo y la garra del español dieron la vuelta a la situación. Davidovich firmó siete de los siguientes ocho puntos y golpeó primero en el partido.
La segunda manga iba por el mismo camino. Pero un 'break' de Tiafoe con 4-4 fue el detonante de que la grada de la mejor pista del complejo viviera el set decisivo por tercer partido consecutivo. Las victorias de Hurkacz y Zverev también necesitaron de la manga final.
Davidovich resurge
El desempate, al igual que en el primero, dictó sentencia en el tercer set. Ahí, se hizo grande Alejandro Davidovich, que con valentía y de la mano de su servicio, certificó su pase a los octavos de Shanghái. Su mejor resultado en la categoría de Masters 1000 en lo que va de temporada desde Indian Wells.
Hurkacz en el horizonte
El siguiente reto será el polaco Hubert Hurkacz, verdugo de Novak Djokovic en la ciudad china. Davidovich domina el cara a cara entre ambos por 5-2. El último precedente, el 29 de septiembre en la final de Chengdú, que coronó al español con su segundo título ATP.
