Carlos Alcaraz ya está en París después de ganar el pasado domingo su cuarto título de la temporada en la pista cubierta de Viena. El murciano ha acudido este lunes al multiusos de La Defense, sede del último Masters 1000, para celebrar los 40 años del torneo. De igual forma, ha atendido a los medios antes de su debut este miércoles con el ganador del partido entre Jiri Lehecka y Alex Michelsen.

Alcaraz ha sido sincero en el momento de valorar su brillante regreso a la competición oficial tras haberse perdido algo más de cuatro meses de competición oficial por la lesión en su muñeca derecha.

"Estuve mucho tiempo alejado de las pistas y tuve mucho tiempo para pensar y sentir. Hubo momentos en los que estaba seguro de que iba a volver a mi mejor nivel y otros en los que dudé de mí mismo, no voy a mentir, momentos en los que dudé de si podría volver a pegar la derecha a mi máximo nivel, al cien por cien, de si iba a estar físicamente a tope otra vez", reflexiona.

Cuando estás rodeado de grandes profesionales, y crees en tu equipo al cien por cien, es más fácil el regreso

"Cuando estás rodeado de grandes profesionales, y crees en tu equipo al cien por cien, es más fácil el regreso. Hemos hecho un buen trabajo y aquí estoy ahora", sentencia.