En su retorno oficial a las pistas, Carlos Alcaraz, con Serena Williams de improvisada acompañante en una instantánea para la historia, ganaron en los octavos del mixto del US Open ante Lloyd Glasspool y Erin Routlifee, por 5-3 y 4-1, en 58 minutos. De esta forma, buscarán a continuación el pase a las semifinales ante Flavio Cobolli y Belinda Bencic.
Cuando Serena se adjudicó en 1998 el título en el mixto del torneo neoyorquino todavía faltaban cinco años para el nacimiento del fenómeno de El Palmar. Cuando Alcaraz nació el 5 de mayo de 2003, en las vitrinas de la pequeña de las Williams ya figuraban cinco títulos de Grand Slam en individuales.
Entre Carlitos y Serena se reparten 46 grandes. Lo que pasa es que el deporte vive del presente y la leyenda local colgó la raqueta en 2022 y apenas volvió a la acción en la pasada gira de hierba.
Su objetivo de jugar en casa delante de sus hijas, Olympia y Adira River, ya lo ha logrado. Alcaraz, por su parte, se vistió de corto 133 días después de la lesión en la muñeca derecha de Barcelona y le falta rodaje aunque le sobran ganas de volver a ganar.
A Routliffe y Glasspool, dos exnúmeros uno en la modalidad de dobles, que venían rodados tras pasar la previa del lunes y coronarse en Washington, les entró el miedo escénico cuando tenían el partido controlado. Suele pasar cuando juegas contra leyendas.
Era la segunda campaña seguida que Alcaraz se apuntaba al mixto en el Abierto de los Estados Unidos. En su anterior experiencia había cedido en el debut contra Jessica Pegula y Jack Draper.
Presenta la equipación titular
A diferencia del año pasado, donde reservó su equipación Nike para el estreno en la competición individual, Alcaraz lució ya en el mixto los diseños preparados en exclusiva por la multinacional americana. Y es que para él era muy especial juntarse a mitad de pista con Serena. No había mayor ni mejor escaparate. La elástica es un homenaje al popular baloncesto estadounidense.
Estaba muy nervioso por jugar al lado de Serena Williams
A Carlitos volvió a acompañarle su inseparable malla en el brazo derecho. El tenista español venía de ejercitarse durante una hora con Arthur Fils, flamante campeón el domingo del Masters 1000 de Cincinnati.
El murciano perdió su primer turno de saque, con una doble falta en el primer punto. La falta de competición se notaba. Routliffe y Glasspool cargaban más el juego hacia Serena y se equivocaron en la táctica.
Levantan dos bolas de set sacando Glasspool
Del 3-1 en contra se pasó al 5-3 a favor tras salvar dos pelotas de primer set en el sexto juego cuando estaba sacando Glasspool. Con servicios de Serena a 193 kilómetros por hora es más sencillo remontar. Una derecha demoledora de Alcaraz dio la primera ventaja en el marcador.
Hasta siete juegos seguidos llegaron a encadenar el español y la estadounidense, que se estaba convirtiendo en la gran protagonista de la tarde. Glasspool y Routliffe cerraron la sangría salvando las dos primeras bolas de eliminación. Pero con 3-1 la diferencia era demasiado grande para soñar en la remontada. "Estaba nervioso por estar al lado de Serena. Se ha notado con la doble falta del primer punto", explicaba Carlitos a la conclusión.
