Por muchas razones Carlos Alcaraz es el tenista más querido en los vestuarios del circuito y también en las gradas de todos los puntos del planeta donde juega. Un ejemplo de ello es el episodio que sucedió la tarde del martes y que MARCA ha conocido. Marcel Granollers, uno de los mejores doblistas del mundo, se hizo un esguince de tobillo en su pie derecho durante el partido de octavos del US Open contra los argentinos Molteni y González. Junto a otro argentino, Horacio Zeballos, acabaron ganando y pasando a cuartos.
La organización había programado su siguiente compromiso el miércoles y Marcel tenía apenas 24 horas para intentar recuperar su maltrecho tobillo que lucía completamente hinchado como una pelota.
Fue entonces cuando coincidió en los vestuarios de la Arthur Ashe con Alcaraz, que venía de calentar para su duelo de cuartos de la sesión nocturna con Ben Shelton.
Al conocer la lesión de su compañero le ofreció tratarse con una revolucionaria máquina con la que viaja que tiene una tecnología de radiofrecuencia no invasiva que opera a una frecuencia fija de 448 kHz.
Su principal efecto es la bioestimulación celular profunda, logrando beneficios tanto a nivel terapéutico y de fisioterapia. Acelera el proceso de recuperación muscular.
El hotel de 'Solo en Casa'
Carlitos no tenía la maquina en el torneo y le dio a Granollers las llaves de su habitación en el hotel The Plaza, pegado a Central Park y que se hizo famoso por la película 'Home Alone' ('Solo en Casa).
El doblista se desplazó a la residencia del campeón de siete grandes, pegada a Central Park, y estuvo un buen rato tratándose mientras Alcaraz estaba ya en la pista disputando su partido con Shelton.
Marcel pudo salir ayer gracias al tratamiento a jugar los cuartos de dobles ffente a Rajeev Ram y Joe Salisbury. Perdieron pero el gesto de Alcaraz ahí queda.
