La organización del torneo de Viena sueña con la final que todo el mundo anhela en la actualidad: Alexander Zverev, número uno mundial a partir del próximo lunes, contra el fenómeno Carlos Alcaraz, tercero del ranking tras haberse perdido cuatro meses de temporada por una lesión en la muñeca derecha.

Alcaraz ha puesto la primera piedra para retar a Zverev tras clasificarse este sábado para la final del Open 500 de la capital austriaca. Es la trigésimo séptima con 23 años. Su víctima ha sido Daniil Medvedev, por 6-4 y 7-6(2), en 1 hora y 36 minutos.

Ya son siete las victorias del murciano sobre el ruso en 10 partidos. La superficie cubierta ha sido la que históricamente más le ha costado al pupilo de Samuel López porque apenas juega.

Antes de su debut en Viena, Carlitos presentaba unos números bajo techo de 36 duelos ganados por 15 perdidos, lo que da un porcentaje de efectividad del 70,6 por ciento.

La final eleva esa cifra hasta el 72,72. De los 27 trofeos que figuran en su palmarés, sólo Rotterdam, en 2025, fue en ese hábitat. En 2026 se mantiene invicto, con un 5-0 contando la Laver Cup de Londres. Esa imbatibilidad se pondrá en juego este domingo con el ganador de la segunda semifinal que enfrentará a Zverev y Alex de Miñaur.

De poco le sirvió a Medvedev venir de ganar en Almaty o ser el que más triunfos acumula este curso en superficie dura (41). Tener delante al campeón de siete grandes es otra cosa, sobre todo porque tiene un 15-0 en eventos 500 como el de Viena. Eso le permite optar al bonus de más de un millón de dólares como el mejor en esa categoría.

Alcaraz pudo cerrar antes la manga inicial porque se había anotado tres de los primeros cuatro juegos. Perdió su saque y eso le obligó a lograr una segunda rotura para tomar la delantera.

Daniil jugaba sin la presión de los puntos porque su presencia en las semifinales le garantiza estar en las ATP Finals. El zarpazo definitivo del vencedor parecía llegar en el sexto asalto de la continuación. Encajó otro break inmediatamente después. "Presión a la pelota", le recordaba su técnico. Está a una victoria de su primer título.... con bigote.