Carlos Alcaraz, a sus 23 años, afronta lo que resta de temporada con una frescura que no había tenido en los años precedentes. Y todo por la lesión en la muñeca derecha que le tuvo sin competir cuatro meses y medio. El murciano, campeón el martes del Open 500 de Tokio, ambiciona ahora ganar Shanghái, uno de los tres Masters 1000 que faltan en su palmarés junto a Canadá y París.
"Ahora mismo, solo quiero estar en buenas condiciones para este torneo, porque realmente quiero ganar tanto este como los que tengo dentro de un par de meses al menos una vez", reflexiona. "Me siento fresco mentalmente y eso es lo más importante".
Doy gracias por ser español, representar a mi bandera es una de las mejores cosas que me pueden pasar
Tras Shanghái y el Six Kings Slam y París, en el calendario del tenista de El Palmar aparecen las ATP Finals de Turín (15 al 22 de noviembre) y la fase final de la Copa Davis (24 al 29), los dos eventos más importantes que aún no están en su palmarés. "Doy gracias por ser español. Representar a mi bandera es una de las mejores cosas que me pueden pasar", indica.
La ausencia del lesionado Jannik Sinner convierte a Carlitos y a España en favoritos, con el permiso de Alexander Zverev.
