Si Stan Wawrinka no hubiera nacido en Suiza en la época de Roger Federer probablemente sería catalogado de leyenda. El hecho de coincidir en el tiempo con el fenómeno de Basilea dejó su carrera como la de un mortal de la raqueta más. Eso sí, siempre podrá presumir de haber ganado tres títulos de Grand Slam en la era del 'Big Four': Open de Australia 2014, Roland Garros 2015 y US Open 2016. Sólo él fue capaz de plantar cara a la dominación de Novak Djokovic, Rafael Nadal, su compatriota Federer y Andy Murray.

Con un revés a una mano en peligro de extinción, y que será recordado una y otra vez en las escuelas de tenis, Stan, de 41 años, ha colgado oficialmente la raqueta este martes, en Basilea, ante su público y con Jiri Lehecha de último verdugo. El tanteo murió con un 7-5 y 7-6(2).

Era su torneo 390 como profesional (19 en Basilea igualando a su idolatrado Roger) para un total de 590 victorias y 16 títulos, sin olvidar la primera y única Copa Davis para Suiza al lado de Federer. También se colgó el oro olímpico en dobles, al lado de su compatriota, en Pekín 2008.

Wawrinka, natural de Lausana, eligió para la ocasión un conjunto con los colores rojo y azul de la bandera de Suiza. Se marcha un grande y con el cariño de su gente. Ese es el mayor y mejor homenaje.