La organización del torneo de Pekín ya está tardando en levantar una estatua de Novak Djokovic en el recinto olímpico de tenis. El serbio la merece. A sus 39 años se ha plantado este lunes en su séptima final en el China Open alargando su racha de victorias hasta 33. Su última víctima ha sido Daniil Medvedev, por 7-5, 5-3 y descalificación de Medvedev tras golpear de manera fortuita a un aficionado. Habían pasado 2 horas y 29 minutos. Este martes espera Alex de Miñaur, un rival directo para entrar en las ATP Finals de Turín (15 al 22 de noviembre).

El ruso, tras perder el segundo punto en el noveno juego, pegó un raquetazo a la grada, con tanta mala suerte que impactó directamente en la cara de un seguidor chino al que hizo daño. Ese es el matiz que, según la regla, provoca la descalificación de Daniil.

El juez de silla, Mohamed Layhani, y el supervisor del torneo, hablaron con el aficionado antes de tomar la decisión. Djokovic vivió la misma situación en sus carnes en los octavos del US Open 2020. En su caso fue por golpear involuntariamente a una juez de línea.

A Novak le ha dado igual que Medvedev llegara a la cita con siete triunfos del tirón y como campeón de Chengdu. Nole es el finalista más longevo de un certamen de categoría 500 desde su introducción en 2009.

Ya son 146 veces luchando por un título, las mismas de Ivan Lendl. Por delante sólo restan Jimmy Connors (164) y Roger Federer (157). El tenista de Belgrado regresará al 'top10' mundial en la próxima actualización del ranking en detrimento de Arthur Fils.

A Medvedev empezaron a entrarle todos los males tras perder su segundo saque en el ecuador del segundo set. Con 4-2 tuvo que ser atendido del hombro por parte del fisioterapeuta de la organización. Su mal carácter volvió a jugarle una mala pasada.