Alexander Zverev, de 29 años, tiene prisa por ser número 1 ATP. Una vez asegurada su condición de mejor tenista del planeta a finales de curso, el único interrogante era saber cuándo sería su ascensión a la cima del tenis masculino. Será el próximo lunes 2 de noviembre tras clasificarse este jueves para los cuartos del Open 500 de Viena. No habrá necesidad de esperar al 9 de noviembre, cuando finalista el Masters 1000 de París, el último de la categoría.

Su última víctima ha sido Tallon Griekspoor, por 6-4 y 7-5. No será porque el neerlandés llegara en un mal momento de forma. De hecho, venía de adjudicarse su cuarto título como profesional, el primero de la temporada, en la cubierta de Bruselas.

En pista dura bajo techo el tener un gran saque es un tesoro. Y Sascha es el que mejor sirve de todos. Por eso ha llegado a las 64 victorias en el curso. Lejos quedan las cuatro pelotas de eliminación que se vio obligado a neutralizar en el debut con Martín Landaluce.

Zverev se convertirá en el trigésimo líder del circuito, desde la introducción del ranking en 1973, y el segundo alemán tras Boris Becker, con el que mantiene una nula relación. Ahora en los cuartos de Viena espera el británico Arthur Fery.