Carlos Alcaraz se ha convertido este martes en el tercer jugador capaz de defender la corona de Tokio después de Stefan Edberg (1989-91) y Pete Sampras (1993-94) tras derrotar en la final de Tokio a Jiri Lehecka, por 7-6(4) y 6-4, en 1 hora y 36 minutos. Es apenas el cuarto profesional de la raqueta que llega a los 10 títulos en torneos de la categoría 500 desde su introducción en 2009. Se une a un club donde sólo estaban Novak Djokovic, Rafael Nadal y Novak Djokovic.
Su celebración, abrazándose a todos los miembros de su banquillo, indica la importancia del éxito. Su última corona databa del 21 de febrero en Doha.
Alcaraz volvió a firmar una nueva remontada en la central del Ariake Coliseum. Lehecka se adelantó con un 0-2, gracias a un break inicial. Y también dominaba 2-4 en la muerte súbita. Cinco puntos seguidos del murciano le dieron el parcial y la mitad de la final.
El campeón de siete grandes se conocía la táctica a utilizar ante el checo. Por algo le había derrotado en tres de los cuatro precedentes. Una pelota fuerte, otra blanda, una alta, otra cortada... Jiri se llenaba de bola hasta fallarla.
La final se terminó con la segunda rotura del fenómeno de El Palmar en el séptimo juego de la continuación. Ni el mejor partido de Lehecka le llega para inquietar al español.
Carlitos se mantiene invicto en la capital japonesa: 10 partidos y otras tantas victorias. Aunque aún le queda para llegar a los 33 triunfos que presenta Djokovic en Pekín.
A pesar de haberse perdido cuatro meses y medio de competición se sitúa tercero en la Race 2026, superando a Ben Shelton y quedándose por detrás de Alexander Zverev y Jannik Sinner.
Las 13 veces que ha perdido el saque en los cinco partidos de Tokio quedan en el olvido por su corona y porque su nivel tenístico es de otro planeta. Olvidada la lesión en la muñeca derecha es el gran candidato a ganar todo lo que le queda: Masters 1000 de Shanghái y París, las ATP Finals, la Copa Davis y el Six Kings Slam.
El sábado debutará en el cuadro individual de Shanghái con el ganador del duelo entre Juan Manuel Cerúndolo y un rival de la fase previa.
